DONOSTIA. Lo que Dios ha unido, que no lo separe la crisis económica. Gipuzkoa registra por vez primera en su historia un descenso del número de separaciones y divorcios, que se reducen de 1.710 casos en 2007 a los 1.693 registrados el año pasado. El descenso es leve, pero muy significativo.
Lejos de lo que pueda parecer, de ningún modo refleja que las aguas hayan vuelto a su cauce en buena parte de las relaciones de pareja. La caída de rupturas guarda más bien relación directa con el difícil contexto que trae el desplome financiero, y que parece estar condenando a muchos cónyuges a seguir viviendo bajo el mismo techo, a pesar de que ya nada comparten, salvo el temor a quedarse con una mano delante y otra detrás. "Cada vez hay más familias afectadas por la crisis que larvan el problema, que no se separan y están dando lugar a una situación que nos preocupa porque tarde o temprano va a estallar esa relación de forma contenciosa", alertaba ayer Justo Sáez, presidente de la Asociación de Padres y Madres Separados de Gipuzkoa, Agipase.
Les da vértigo dar el paso porque la vivienda se ha convertido en un quebradero de cabeza que desbarata todo propósito de finiquitar la relación sin echarse los trastos a la cabeza. Las parejas cada vez se separan más jóvenes, y la dificultad de acceder a pisos de VPO o de alquiler social por no computarse los ingresos netos de quien tiene la obligación de pasar una pensión a su ex pareja se está convirtiendo en un callejón sin salida.
Según reveló Agipase, conocen casos de personas separadas "en precario" que deben hacer de tripas corazón con 300 euros al mes, con los que pagar su manutención y el alquiler del piso, sin ningún acceso a algún tipo de ayuda social.
Ante este panorama, no es extraño que el equipo de trabajadores sociales de esta agrupación, tal y como explicó Sainz, reciba un incesante goteo de visitas en las que se pone sobre la mesa el deseo de romper la relación de pareja, pero no se acaba de dar el paso por todas las dificultades que ello conlleva. "Es algo que venimos constatando desde septiembre", incidió Sáez, en directa alusión al impacto directo que está teniendo la crisis en los bolsillos de los guipuzcoanos.
impago de pensiones Uno de los efectos colaterales que ello conlleva es el creciente impago de pensiones, que desde hace unos años se venía situando en un 19% pero que ahora "se está disparando". La Federación de Madres y Padres Separados de Euskadi, Kidetza, está a la espera de que se conforme el nuevo Parlamento Vasco para solicitar "con carácter urgente" el Fondo de Garantía para cubrir este tipo de impagos, como así se acordó en junio del año pasado.
A pesar del descenso de separaciones, los litigios mantienen la tendencia ascendente que arrancó en 2005, cuando se aprobó la Ley del Divorcio. Es justo lo contrario a lo que viene ocurriendo en el resto del Estado, donde la contenciosidad ha bajado del 42,2% al 40,9%.
LOS DATOS
Caída de rupturas. Las separaciones y divorcios han disminuido en Gipuzkoa por efecto de la crisis económica. La caída es de un 8% en Euskadi, aunque en el territorio el descenso es más leve, con 17 casos menos de 2007 a 2008, lo que supone un 0,9%.
Efectos de la crisis. En los últimos meses se ha constatado que hay más parejas que posponen la separación legal por motivos económicos mientras que se han acrecentado los impagos de pensiones alimenticias.
Contenciosos. Los litigios mantienen una tendencia de subida del 0,3% de forma continuada desde 2005, contrariamente a lo que ocurre en el resto del Estado, donde la contenciosidad ha bajado del 42,2% al 40,9%.
Guardia y custodia. Se registra un aumento de las peticiones de guardia y custodia compartida, tanto de mutuo acuerdo como contenciosas, con un número de adjudicaciones de 200 casos en 2007 en el País Vasco. Agipase solicitará al próximo ejecutivo vasco que inste al Gobierno central a modificar la Ley del Divorcio con el fin de frenar este aumento de los litigios que redundan en una mayor "manipulación de los menores".
LA FRASE
El impago de pensiones se sitúa desde hace años en un 19% pero en los últimos meses "se ha disparado"